El tribunal declaró inconstitucionales las llamadas leyes de "sodomía" e "indecencia grave" (leyes que penalizaban el sexo anal y otros actos sexuales “indecentes” entre personas del mismo sexo), que datan de la época colonial británica. Según el tribunal, estas leyes discriminan injustamente a las personas LGTBQ+ y violan derechos humanos fundamentales, como el derecho a la privacidad, la libertad de expresión y la protección contra la discriminación.
Con esta decisión, Santa Lucía se suma a una creciente lista de países caribeños que han derogado leyes similares. Antigua y Barbuda, Barbados, Dominica y San Cristóbal y Nieves ya habían dado pasos similares. En total, cinco países del Caribe Oriental han despenalizado las relaciones homosexuales.
No obstante, los desafíos persisten en la región. Así, en países como Jamaica, Guyana, Granada y San Vicente y las Granadinas, este tipo de leyes siguen vigentes. Trinidad y Tobago derogó su prohibición en 2018, pero revocó dicha decisión a principios de este año.
El fallo ha sido bien recibido por las organizaciones de derechos humanos en Santa Lucía. Téa Braun, directora ejecutiva de Human Dignity Trust, describió el fallo como un "importante hito legal" con trascendencia tanto en Santa Lucía como a nivel mundial. "Este fallo demuestra la importancia y el valor de los tribunales cuando los legisladores no respetan los derechos humanos fundamentales", afirmó Braun.
Aunque estas leyes rara vez se aplicaban en la práctica, los activistas sostienen que contribuyeron a mantener un clima de miedo, estigma y discriminación.














