Senegal ha registrado su primera condena bajo una legislación anti-LGBT recientemente endurecida. La ley entró en vigor el mes pasado y llevó a la condena de un hombre de 24 años por un tribunal en Pikine-Guédiawaye, en las afueras de Dakar.
El hombre fue sentenciado a seis años de prisión y a una multa de más de 3.000 euros. Según el tribunal, es culpable de “actos antinaturales e indecencia pública”. La homosexualidad es ilegal en Senegal desde hace décadas, pero el actual gobierno ha endurecido las normas.
Los defensores de la ley consideraban que las sanciones anteriores no eran suficientes. Las nuevas reglas prevén penas de hasta diez años de cárcel y multas superiores a 15.000 euros. También se castiga promover o financiar actividades LGBT.
Según medios locales, cientos de personas han sido arrestadas en los últimos meses. Organizaciones de derechos humanos advierten de un “clima constante de miedo” y señalan que las detenciones se han vuelto más agresivas, en parte por el respaldo de las autoridades.
Senegal es uno de más de 30 países africanos donde la homosexualidad sigue siendo ilegal. En algunos casos, las penas son aún más severas.














