Del 25 de julio al 8 de agosto de 2026, Ámsterdam acogerá por primera vez WorldPride, un encuentro internacional del movimiento global del Orgullo. La edición coincidirá con dos aniversarios: 25 años de matrimonio igualitario en los Países Bajos y 30 años desde la primera Canal Parade. Mientras que los eventos del Orgullo de todo el mundo surgieron a menudo de marchas de protesta por la igualdad de derechos y contra la discriminación, Ámsterdam desarrolló una fórmula propia y reconocible: un desfile sobre el agua.
Detrás de los barcos de colores, los canales abarrotados y el ambiente festivo hay una historia de lucha, visibilidad y cambio. De cara a WorldPride Amsterdam, OUTtv analiza en tres entregas la historia, el contexto y el significado del evento. Esta primera entrega recorre la evolución de Amsterdam Pride, desde la visibilidad política en las calles hasta un desfile por los canales.
Tras los disturbios de Stonewall en Nueva York en 1969, las marchas del Orgullo se convirtieron en todo el mundo en manifestaciones por la igualdad de derechos y la visibilidad y contra la discriminación. En los Países Bajos ya existía desde hacía años un movimiento activo por los derechos de las personas homosexuales. Organizaciones como COC, fundada en 1946, llevaban décadas trabajando por la aceptación jurídica y social de las personas queer. Durante las décadas de 1970 y 1980 también se celebraron distintas manifestaciones, concentraciones y ediciones del Roze Zaterdag.
Un momento clave fue la primera marcha estatal del Orgullo, celebrada en Ámsterdam en 1977. Entre 1.500 y 2.000 personas recorrieron la ciudad hasta Leidseplein para protestar contra Anita Bryant, activista estadounidense contraria a los derechos de las personas homosexuales. La manifestación simbolizó una época en la que la visibilidad se reclamaba literalmente en las calles: de forma pública, política y con un mensaje claro de que el cambio era necesario.
Cuando se fundó Pride Amsterdam en 1996, el evento optó por una fórmula diferente a la tradicional marcha de protesta. La iniciativa surgió de Gay Business Amsterdam, una red de empresarios de la hostelería y el ocio nocturno gay. Vieron la oportunidad de presentar internacionalmente Ámsterdam como una ciudad donde las personas queer eran bienvenidas y podían mostrarse tal como eran.
Eso no significaba que Pride Amsterdam estuviera desvinculado del movimiento de emancipación que lo precedió. El evento pudo surgir precisamente gracias al trabajo de activistas y organizaciones que llevaban años luchando por una mayor libertad e igualdad. Al mismo tiempo, sus impulsores querían crear una cita con personalidad propia: un espacio para el encuentro, el orgullo y la celebración.
La elección recayó en un lugar inseparable de Ámsterdam: sus canales. En vez de una marcha por las calles, nació la idea de organizar un desfile sobre el agua. «Enseguida pensamos en el agua y en los barcos. Parecía divertido y diferente. Fue todo un éxito», contó años después el cofundador Siep de Haan.
Aquellos primeros barcos fueron mucho más que un elemento festivo. Llevaron a la comunidad queer, literalmente, hasta el corazón de la ciudad. Si durante mucho tiempo la visibilidad había significado que una comunidad tenía que conquistar la calle, la Canal Parade permitió que miles de personas fueran visibles juntas en uno de los lugares más representativos de Ámsterdam.
Todo ello ocurrió, además, en una época en la que la visibilidad queer todavía encontraba resistencia con frecuencia. EuroPride 1994 mostró la fuerza de ver a miles de personas queer ocupando juntas las calles de Ámsterdam, pero también dejó claro que aquella visibilidad no era aceptada por todo el mundo. El desfile de colores y las celebraciones desafiaron las ideas existentes sobre qué identidades, formas de amor y expresiones tenían derecho a ocupar el espacio público. Estos grandes eventos del Orgullo también sirvieron de preparación para los Gay Games de 1998, con los que Ámsterdam quería presentarse internacionalmente como una ciudad inclusiva y acogedora para personas queer de todo el mundo.
Pride Amsterdam siguió evolucionando durante los años posteriores. Lo que comenzó como una iniciativa surgida de la vida nocturna de Ámsterdam se convirtió en un evento en el que la celebración y el compromiso social fueron cada vez más de la mano. Los canales dejaron de ser únicamente un escenario para la música, las banderas y la fiesta y se transformaron también en una plataforma para hablar de discriminación, derechos trans, derechos humanos internacionales y la situación de las comunidades queer en todo el mundo.
Cuando WorldPride llegue por primera vez a Ámsterdam en 2026, lo hará a una ciudad con una historia del Orgullo muy particular: una historia en la que la protesta y la celebración no son opuestas, sino dos formas de transmitir el mismo mensaje, que las personas queer tienen derecho a ser visibles, merecen espacio y forman parte de la sociedad.
Lo que empezó como una idea nueva para organizar un desfile sobre el agua se convirtió en un símbolo internacional de visibilidad queer, comunidad y solidaridad.














