Esta medida viene tras una serie de sentencias judiciales emitidas en los últimos años, en las que las cortes japonesas tacharon de "inconstitucional" la falta de reconocimiento legal de las relaciones entre personas del mismo sexo. En marzo de 2024, el Tribunal Supremo japonés dictaminó además que estas parejas se encuentran en circunstancias "comparables a las de un matrimonio de facto" y, por lo tanto, tienen derecho a las mismas protecciones que las parejas heterosexuales.
A principios de este año, el gobierno ya había ampliado la cobertura de 24 leyes a las parejas del mismo sexo, incluyendo la Ley de Prevención de la Violencia Doméstica, la Ley de Arrendamiento de Terrenos y Viviendas, y la Ley de Prevención del Maltrato Infantil. Con la nueva ampliación, las parejas del mismo sexo también quedan amparadas bajo leyes como la Ley de Subvenciones por Desastres, que permite a los supervivientes de desastres o accidentes reclamar indemnizaciones.
Japón sigue siendo una de las pocas grandes democracias de Asia en las que el matrimonio aún se define como la unión "entre un hombre y una mujer". A pesar de los recientes avances, el gobierno aún se niega a amparar a las parejas del mismo sexo en más de 120 leyes, incluidas las relativas a impuestos y la seguridad social.
La presión sobre el gobierno y el Tribunal Supremo va en aumento. Desde 2021, varios tribunales de Sapporo, Tokio, Nagoya y Osaka han dictaminado que negar la igualdad matrimonial viola la Constitución. A medida que más municipios japoneses emiten certificados reconociendo a las parejas del mismo sexo y se reduce la discriminación, crece la esperanza de que la plena igualdad matrimonial sea solo una cuestión de tiempo en Japón.













