El arresto de los varones se produjo después de que unos transeúntes los vieran entrar juntos al baño y lo denunciaran a una patrulla de la zona. La policía derribó la puerta y los encontró abrazados. Según el tribunal islámico, sus acciones violaron la ley islámica local, que penaliza la homosexualidad y los actos que conducen a ella.
La audiencia se celebró a puerta cerrada, pero el veredicto se dio a conocer públicamente la semana pasada. La petición inicial era de 85 latigazos, pero los jueces la redujeron a 80 porque los estudiantes se mostraron educados, cooperativos y no tenían antecedentes. Los cuatro meses de detención preventiva se descontarán del castigo, lo que reducirá ligeramente el número total de latigazos.
Esta es la quinta sentencia que castiga con azotes públicos por ser homosexual desde la implantación de la ley islámica en Aceh.
Aceh es la única provincia de Indonesia que aplica formalmente la Sharia. Desde 2015 la ley también se aplica a las personas no musulmanas, que representan alrededor del 1% de la población. Según la ley, los actos homosexuales pueden castigarse con hasta cien latigazos, igual que el adulterio, el juego de apuestas, el consumo de alcohol y el uso de ropa "ajustada".
Las organizaciones de derechos humanos han criticado duramente esta ley, calificando los castigos corporales de crueles, degradantes y contrarios a los tratados internacionales firmados por Indonesia. Aunque la homosexualidad no está tipificada como delito en la legislación nacional, Aceh sigue siendo conocida por su duro trato a las personas del colectivo LGTBQ+.














