En las últimas semanas, más de cien cuentas de Instagram, incluidas muchas de la comunidad LGBTQIA+, han sido eliminadas. Varias organizaciones neerlandesas se han visto afectadas y afirman que no logran obtener respuestas claras de Meta.
Es la segunda vez en poco tiempo que desaparecen cuentas. En algunos casos, los administradores recibieron solo una notificación general indicando que se habían infringido las normas, mientras que otros no recibieron ninguna explicación. Entre las cuentas afectadas se encuentran organizaciones de Ámsterdam como The Queer Agenda, Club Church, Nieuwezijds y Tillatec.
Según la organización de derechos digitales Bits of Freedom, Meta está obligada por la legislación europea a ser transparente y a permitir que los usuarios presenten apelaciones y contacten con una persona real. En la práctica, esto no siempre ocurre.
Los responsables describen la situación como arbitraria. “Después de la suspensión anterior no publicamos nada y aun así fuimos eliminados otra vez”, dijo Micklin Korsuize. Caspar Pisters, de Club Church, también perdió una cuenta reconstruida con miles de seguidores sin previo aviso.
El impacto es significativo. Muchas organizaciones dependen de Instagram para llegar a su público. Tillatec perdió 40.000 seguidores. Investigadores señalan que las minorías se ven afectadas de forma desproporcionada, posiblemente por moderación automática o denuncias coordinadas.
Meta no ha respondido.














